Aunque los lazos materiales desaparecen con a muerte de un Ser Querido,

los espirituales se fortalecen cuando nos unimos con ellos en oración.

El Vuelo de la Mariposa

Testimonio de Alejandra

13/04/2019

Testimonio de Alejandra

Sólo quería dormir, para tratar de soñarlo y decirle que me lleve con él, que no me importaba nada, pedía por favor que no me despierten, tomaba pastillas, el caos habitaba mis días y no me daba cuenta que también la vida de mi familia, esperando que yo reaccione, pero estaba ciega, el dolor no me dejaba ver a mi alrededor.

Tenía 15 años y estaba enamorada de Juan, él era mayor 23, el primer día que salimos me pidió los documentos, fue una relación hermosa hasta que descubrí que tenía leucemia, me dio terror, él se escondía de mí, no quería que lo viera así y me dijo que lo nuestro había terminado, que no quería verme sufrir. De ésta manera conocí el primer dolor de perder a un ser amado, porque Juan partió tiempo después y la tristeza  era insoportable, imaginen mi primer  amor. Aunque no era espiritual en esa época por mi juventud yo lo sentía, sabía con seguridad que estaba cerca. 

Hablaba con mis tías sobre si había vida después de la muerte  y  ellas me respondían que nos iríamos al cielo y que seríamos espíritu, luz, una explicación infantil, sencilla, pero bastante acertada. 

 Pasó tiempo y conocí a Rubén quien sería mi marido un año y tres meses después, ya tenía 17 años, él 23 , (me seguía el 23), en plena luna de miel quedé embarazada, parece que los planes nos habían salido de maravilla porque esto ya lo habíamos soñado y planeado, a los 9 meses y 2 días nació Rubén Alejandro, mi corazón se llenó de amor, de ilusiones, nunca pensé que tener un hijo sería lo más maravilloso del mundo,  el amor en estado puro, incondicional, mi vida estaba plena. 

Mi marido sufría del corazón, desde una fiebre reumática cuando joven, a  los dos años , después de unas noches sin dormir fuimos al hospital y quedo internado, Dios dije nooo, había que operarlo del corazón, lo más pronto posible, así dimos vueltas un año hasta que lo operaron y salió bien, recuerdo que la Navidad la pasé en terapia intensiva. No importaba Rubén estaba a salvo. 

 Pasaron 7 años y nos separamos, me llevé a mi hijo y comenzamos una vida nueva, Rubencito era mi compañero fiel, mi nene, mi tesoro, felices de estar juntos, a pesar de pasar por mil cosas estábamos bien, fanático de la pesca íbamos siempre que podíamos caminando o en bicicleta y la pasábamos hermoso compartiendo momentos inolvidables llenos de anécdotas de las cuales nos alimentábamos siempre. 

Desde la separación, su papá no se ocupaba casi de Rubencito, así que yo era mamá y papá, por eso nuestra unión era indestructible, cada tanto aparecía su padre y lo llevaba de paseo, y cuando mi hijo tenía 12 años su padre muere, nos hicimos cargo de todo y como pudimos salimos adelante, la vida nos ha dado muchos golpes, pero había que seguir. 

Pasan los años y tengo a Julieta, tiene 21 años ahora, y recuerdo que cuando Rubén fue a verme al sanatorio, lloraba, me abrazaba y me dijo al oído, ella nos va a separar, me reí en ese momento pero él me lo decía en serio, los celos lo tenían a maltraer, claro habíamos sido solo los dos y ahora le invadían el campo. 

Rubén creció, trabajábamos juntos en una ferretería, y ya tenía 25 años, quería tener una moto y se la compra, a mi no me gustaba pero él ya era mayor y yo no podía sacársela pero sí le decía todos los días las recomendaciones pertinentes, usa casco, cuídate, no subas alcoholizado a la moto, etc. Pero él era feliz, porque ésa moto era fruto de su trabajo, y se sentía libre, independiente.

Recuerdo era un sábado 27 de marzo, y Jorge mi marido actual me dijo que se iban con Rubén a pescar, a las 6 de la mañana se fueron tan entusiasmados! La pesca deportiva es lo que mas amaban, me quedé en casa pero tenía una opresión en el pecho, estaba como enfurecida, enojada, no sé que me pasaba ése día, comencé a barrer y salían como pelusas grises, dije son pelos de perro, pero las miré bien y no, eran pelusas, cada vez había más, ya me intranquilicé y tuve un mal presentimiento, los llamaba por teléfono y hasta que llegaron me tranquilicé, pero mi angustia seguía, almorzamos Rubén se fue a su casa que vivía a una cuadra de la mía, a las 7 de la tarde me llama y me pregunta si tengo una herramienta porque esa noche tenía el cumpleaños de un amigo y estaba arreglando la cadena de la moto. Yo no tenía, le dije cuídate. 

Eran las 5 y media de la madrugada y suenan los teléfonos,  las piernas no me daban para llegar a los teléfonos, se levanta Jorge, ¿Qué pasa? No sé, miro el celular y había una llamada perdida de Rubén, no hice tiempo a llamarlo suena el timbre, abro, era su novia Rubén tuvo un accidente!, le dije llamá a la ambulancia, y ella llorando me miró y me di cuenta que había muerto, noooooo, por favor Dios que hiciste, me quedé suspendida, era como que todo daba vueltas a mi alrededor pero yo estaba sorda, no escuchaba nada, no quería escuchar, me negaba, no puede ser mi hijo nooo, el accidente fue a 5 cuadras de casa, llegamos y lo que recuerdo es que mi Ru, el amor de mi vida estaba tirado en el piso, corrí para abrazarlo, no me dejaban, le tomo la mano,no me dejes mi amor, por favor volvé, como voy a vivir sin vos?, quise morir con él porque me asustaba despertar cada mañana con el dolor de no tenerlo conmigo, creía que iba a despertar de esa pesadilla porque me negaba a aceptar que ya no lo abrazaría, mi vida se derrumbó, mi corazón se cayó a pedazos, y mi cabeza solo funcionaba para llorar y pensar en él, en los proyectos, que ya no existían.

Sólo quería dormir, para tratar de soñarlo y decirle que me lleve con él, que no me importaba nada, pedía por favor que no me despierten, tomaba pastillas, el caos habitaba mis días y no me daba cuenta que también la vida de mi familia, esperando que yo reaccione, pero estaba ciega, el dolor no me dejaba ver a mi alrededor.

Mi marido no me dejaba sola, y si tenía que trabajar dejaba alguien conmigo, una tarde la persona que me cuidaba se quedó dormida y yo me escapé, fui al cementerio que queda a 2 cuadras de casa, no recuerdo como llegué, como crucé la avenida, el llanto no me dejaba ver, lo que sí recuerdo es que mi perro me acompañaba, me quería quedar en su tumba, por si tenía frío, quien lo iba a tapar, yo, su mamá que lo cuidó siempre, le escribí cartas necesitaba desahogarme, yo lloraba como loca a gritos y mi pero Negro aullaba a la par mía. En mi mundo de tristeza estaba inmersa cuando escucho una voz, Qué haces mi amor sola acá, levante la vista y era mi marido, llorando, desesperado porque llegó a casa y yo no estaba, no me hagas esto, ya bastante tenemos con lo de Ru como para que te pase algo a vos también, me pregunta que pensás hacer? Y yo le contesté, morirme con mi hijo, ¿y Julieta y yo que haremos? No me importa nada solo Ru, no soporto éste dolor es demasiado. Ya ni me miraba al espejo, hasta que un día mi hija me saca una foto y mis ojos ya no eran los mismos, no había luz solo lágrimas y ojeras negras.

Ahora comprendo que esas palabras fueron de desesperación porque mi hija y mi marido me importaban y en mi egoísmo de sentirme mejor me quería morir, sin pensar en el dolor de ellos.

Comencé a buscar ayuda, y encuentro una página Renacerasalavida.ning, entro y me recibieron con los brazos abiertos, era el lugar que necesitaba para desahogarme sin sentirme observada porque todos estaban pasando por el inmenso dolor de perder a un ser querido.

Muchos amigos que tengo hoy los he conocido en esa maravillosa página, entre ellos Evi, ella hacía un tiempo que estaba en la página y me guiaba, porque dentro de ella había varios grupos, y ella me los nombraba y yo entraba y escribía, yo le contaba que siempre había presentido cosas y había visto cosas entonces me dice, tu tendrías que entrar al grupo El Vuelo de la Mariposa, ¿Qué es eso? Pregunté, es una meditación para contactar con tus seres queridos, yo creo que no alcanzó a decirme que ya estaba en el grupo, todo lo que me acercara a mi hijo yo lo probaba.

Seguí los pasos y el domingo me tocaba comenzar para practicar El Vuelo, tenía una emoción, unos nervios, me llama José Luis de la Rica, me inspiró confianza al instante, una persona cálida, comprensiva, amable, me presentó a los demás y me invitó a que contara mi historia si quería, así comenzó una etapa de mi vida que cambió todo.

Ese día sin darme cuenta hice mi primer vuelo, lo recuerdo tal cual, termina la relajación José Luis y me pregunta Ale pudiste percibir algo? Si estoy en un valle, tengo un árbol a mi lado, y yo sentía que detrás de ése árbol estaba alguien pero no lo veía, en eso aparece un ángel, era mujer, joven, rubia con flores en el cabello, tenía un vestido rosa, me da la mano y me pregunta ¿querés ver a Rubén? Y yo llorando a mares le dije que sí, bueno entonces deja de llorar porque el no quiere verte así, calma, me llevó hasta una pequeña montaña verde, y veo a mi hijo salir de detrás del árbol, casi me desmayo, nos abrazamos, nos dijimos cuanto nos amamos y me dijo, vos sos fuerte y tenés que salir adelante, yo no puedo volver pero voy a estar con ustedes siempre. Te amo.

Imaginen mi alegría, ya no solo lo esperaría en mis sueños sino que podría verlo en un Vuelo, Así pasó el tiempo y yo no me perdía un vuelo, a veces podía conectar y otras no pero yo seguía firme, no solo he percibido y visto a mi hijo sino que también a otros seres de luz, seres amados que son felices ahora en otra dimensión junto con mi Ru.

Trataba de colaborar en los vuelos porque José Luis estaba cansado y tenía algunos problemas de salud, claro sin que yo lo notara él estaba depositando su confianza en mí, entonces un día no se hizo el vuelo, otro día tampoco, José no aparecía, me puse muy triste porque todo el grupo esperaba y nada, y se me ocurrió de hacerlo nosotros hasta que José volviera, le escribo un correo contándole lo que haríamos y esperaba sus noticias, así fue que empecé a encargarme de El Vuelo de la Mariposa, y él me dijo que estaba muy contento que siguiéramos sin él, que algunas veces estaría pero no como antes.

El Vuelo hizo que yo transforme el dolor en amor, de solo pensar que alguien pueda ser feliz aunque sea un instante comunicándose con su ser querido que creía perdido y que haciendo esto se dará cuenta que están felices, que están vivos en otro lugar y que son luz, energía, que se pueden trasladar y estar en varios lugares a la vez, ayudando y acompañando a todos, que la muerte no existe, porque somos eternos.

Cada vez que llega alguien nuevo al grupo me ilusiono porque se está dando la oportunidad de vivir una experiencia colmada de amor, de emoción, y gracias a ese amor no pierden la fe, porque si no pueden hoy hacer el Vuelo, será mañana, lo importante es perseverar, tener paciencia, consecuencia y animarse.

Quiero aclarar que El Vuelo de la Mariposa es un método que se enseña gratis, eso lo he aprendido con Jose Luis de la Rica porque con el dolor no se puede lucrar, lo hacemos con pasión, amor, y sobre todo con respeto por nuestros Ángeles y personas que están sufriendo tremendo dolor. También con sacrificio porque tenemos que dedicarle  tiempo y no todos lo entienden.

Agradezco a mi profesor que lo he nombrado mil veces ya, a Anabel Landolina que me ayuda y es una hermosa persona,  todos los que se dan y me dan la oportunidad de seguir y me apoyan que son los integrantes de EL VUELO DE LA MARIPOSA y espero que cuando yo ya no pueda hacerlo, algún ángel se anime a seguir de la misma manera desinteresadamente como lo hacemos nosotros.

Testimonio de Anabel Testimonio de José Luis