Aunque los lazos materiales desaparecen con a muerte de un Ser Querido,

los espirituales se fortalecen cuando nos unimos con ellos en oración.

El Vuelo de la Mariposa

Testimonio de José Luis

04/12/2019

Testimonio de José Luis

Rescate de Raúl (Noemí)

Ha ocurrido alguna vez que estando en el Chat hemos tenido la suerte de conectar con el Otro Lado. Nunca es decisión mía, aunque me hace feliz cuando ocurre.

Empieza a zumbarme el oído izquierdo, que es una “señal física” que acordamos un día entre mi hija y yo (¿A que parece un cuento? Jejeje) y me concentro un poco, y hay veces siento que alguien se comunica, porque me hace sentir algo, que sé que no es un sentimiento mío, o me pone una imagen en mi mente, como las imágenes de un sueño o algo semejante. A veces no veo nada, y otras “siento” imágenes, más que verlas. 


Rescate de Raúl (Noemí)

Ha ocurrido alguna vez que estando en el Chat hemos tenido la suerte de conectar con el Otro Lado. Nunca es decisión mía, aunque me hace feliz cuando ocurre.

Empieza a zumbarme el oído izquierdo, que es una “señal física” que acordamos un día entre mi hija y yo (¿A que parece un cuento? Jejeje) y me concentro un poco, y hay veces siento que alguien se comunica, porque me hace sentir algo, que sé que no es un sentimiento mío, o me pone una imagen en mi mente, como las imágenes de un sueño o algo semejante. A veces no veo nada, y otras “siento” imágenes, más que verlas. A esta manera de comunicarse, se le llama “telepatía” y aún se puede mostrar de maneras muy diferentes, por ejemplo mediante la escritura automática. Siempre os advertiré que debéis ir con vuestros deseos más nobles, Protegidos y con vuestro Amor ante cualquier acercamiento al mundo espiritual. Si son esos vuestros sentimientos NO TENGÁIS MIEDO, NINGÚN MIEDO.

Darse cuenta de que uno se está comunicando telepáticamente ya es una “gozada”. Es OTRO SENTIDO inherente en el ser humano que tenemos “dormido”, que no usamos o utilizamos mal y podemos aprender a desarrollar. Esto ya lo da la ciencia como verdadero. ¿Estará llegando ya el día en que empleen dinero para el estudio de lo que nos espera después de la muerte? ciudad

Esto, o algo semejante es lo que se logra cuando hemos dominado “El vuelo de la mariposa”. Simplemente nos damos cuenta de cuando ellos nos quieren hablar, o escuchar telepáticamente (que es esa manera de comunicarse que os comenté arriba). Podéis tomarlo como el que aprende a soñar con un ser querido que ya no está. Si a alguien le da miedo, mejor que no lo haga, se trata de pasar un buen rato, no de superar ningún trauma. Jejejeje.

 

Rescate de Raúl

Bueno pues una de esas veces conecté con varios chicos; todos los que sus madres estaban en el foro en ese momento. Aquel día también vino mi hija. Después de hablar con todos los chicos, pregunté a Elena por la pareja de una chavala, que también estaba en el chat. Elena me dijo: “Papá, no está aquí”. Le pedí si me podía llevar con él y ella misma me llevó. Yo sentía que bajábamos y que la “atmósfera” se hacía más pesada, pero sólo en relación a la que había en el lugar que habíamos dejado.

Al llegar “visualicé” a la chica y casi al lado a su chico. Él estaba llorando, haciendo el ademán de abrazarla, pero era como que no podía llegar a ella.

Se lo dije a nuestra amiga le pedí que le dijera con todo su corazón que me escuchase, que le iba a hablar, y que confiase en mí.

Enseguida veo que el chaval se gira un poco hasta que me ve. Y le veo que duda, pero que poco a poco se va girando más hacia mí y que empieza a confiar.

Yo le explico que está muerto, pero que morir es eso que a él le está pasando; que sigue VIVO, y que tiene un Mundo Maravilloso donde hay mucha gente que le está esperando. Que cuando vaya a ese lugar, es cuando conseguirá acercarse a su chica, porque comprenderá lo que ha sucedido y se encontrará muy bien.

En fin, que poco a poco se va acercando a mí, y cuando le tengo de frente, nos damos un abrazo y siento que a él se le ilumina medio cuerpo, a partir de donde yo le tengo abrazado, (claro, ahora me doy cuenta, jejejeje Él es más alto que yo y casi yo le abrazaba por la cintura, por eso sólo se iluminó medio cuerpo, me quedé un tanto extrañado, porque algo así a mí no se me podía ocurrir… Y llamé a mi hija. Le dije que tirara de él y vi. Como le agarraba de las manos y tirando de él, su cuerpo se iba iluminando a medida que llegaba a mis brazos. Yo me fui detrás de ellos, y vi cuando llegamos al lugar donde estaban los demás, que le recibían muy contentos, había alguna que otra pancarta (que me sonaba a coña de los chicos). El caso es que a nuestro amiguete se le iluminó la cara, me sonrió entre sorprendido, risueño y agradecido y yo terminé el contacto.

Mientras eso ocurría, yo lo iba escribiendo en el chat, así que lo cuento tal como fue. Jejeje...

Paula: Relato de vuelo Testimonio de Noemí