Aunque los lazos materiales desaparecen con a muerte de un Ser Querido,

los espirituales se fortalecen cuando nos unimos con ellos en oración.

El Vuelo de la Mariposa

Testimonio de Carmen

04/13/2019

Testimonio de Carmen

Inici√© el vuelo bien en la pradera, junto con mis compa√Īeros de grupo, vi la escena, todos iluminados, ba√Īados por esa luz que descend√≠a desde arriba. Me perd√≠ cuando sub√≠amos a las estrellas. 

Querido Jose Luis, el s√°bado pasado estuve por segunda vez compartiendo el vuelo con vosotros.

La primera vez, y dado que me cuesta imaginar, casi no despegué del suelo, parece ser que no es lo mío la creatividad mental. De momento…

La segunda vez, sin embargo, sí note durante la relajación como se activaba mi glándula pineal, la sentí despertando, la visualizaba encendida dentro de mi cabeza, creando luz dentro de mí, y sentía su fuerza real, físicamente.

Inici√© el vuelo bien en la pradera, junto con mis compa√Īeros de grupo, vi la escena, todos iluminados, ba√Īados por esa luz que descend√≠a desde arriba. Me perd√≠ cuando sub√≠amos a las estrellas. Ah√≠ termin√≥ mi vuelo personal, sin embargo, y gracias a mis compa√Īeras Carmen y Mar, pude estar indirectamente en esa preciosa reuni√≥n con nuestros seres del m√°s all√°, y pude saber de Jaime.

Ellas conectaron con los suyos, y guiadas por Jose Luis, buscaron a mi hijo, que se present√≥ y me dio algunos mensajes. Pude corroborar que la se√Īal que recib√≠ a los dos meses de su partida era realmente suya (por si cab√≠a alg√ļn resquicio de duda). Jaime me dijo que s√≠, que √©l me envi√≥ esa canci√≥n y que estaba intentando llegar a m√≠ sin conseguirlo porque yo pongo una barrera.

Me sentí feliz, muy feliz de saber algo POR FIN de mi hijo, aunque fuera por mediación de otros. Y también algo apenada, por no ser capaz de llegar por mí misma, pero siempre con la convicción y esperanza de que llegaré a él, de que mi Amor me llevará a buen puerto, a su lado.

La pena ha sido breve brev√≠sima, pues esta misma semana, desde el lunes ( dos d√≠as despu√©s del vuelo) he empezado a sentir a Jaime por la casa; oigo crujidos y chasquidos de paredes y muebles y he empezado a conversar con esos ‚Äúruidos‚ÄĚ. S√© que estas aqu√≠ Jaime, te percibo, te siento, gracias mi amor por estar a mi lado, ay√ļdame a abrirme, a llegar a ti; lo est√°s haciendo muy bien, gracias por tus esfuerzos, etc‚Ķ Y me divierto porque oigo un chasquido, le doy dos palmas a modo de contestaci√≥n, y vuelve a chascar como contestando: ¬ŅEstoy loca?

Hoy mi√©rcoles, tres d√≠as despu√©s del vuelo, por primera vez he sentido un contacto f√≠sico, algo que tanto he a√Īorado. Ha sido durante la siesta, en un sue√Īo (llevo 11 meses queriendo so√Īar con √©l y no lo consigo). En mi sue√Īo iba caminado con alguien cogido del brazo derecho (no s√© qui√©n era, no lo ve√≠a) y he sentido en el izquierdo, que estaba libre, una mano cogida de la m√≠a; he levantado el brazo para verla y he visto una mano joven prendida de mi mano, no n√≠tida, como translucida, me la he acercado a la cara y la he besado. Sab√≠a que era Jaime que me agarraba. He ca√≠do de rodillas llorando de emoci√≥n y me he despertado.

Querido Jose Luis, estoy emocionada, siento que el canal entre nosotros se está abriendo, y el vuelo de la mariposa me ha ayudado a ello, mucho. Como expresar tanto agradecimiento… he empezado a volar.

Pl√°cido: Relato de vuelo Testimonio de Susana