Aunque los lazos materiales desaparecen con a muerte de un Ser Querido,

los espirituales se fortalecen cuando nos unimos con ellos en oración.

El Vuelo de la Mariposa

Testimonio de Nancy

04/13/2019

Testimonio de Nancy

Hace tres a√Īos y dos meses que desde que trascendi√≥ mi hijita de muerte s√ļbita, a la edad de 28 a√Īos, he vivido un infierno con internaciones y tratamiento psiqui√°trico que a√ļn contin√ļo.

Los vuelos me han unido a mi hija mucho más de lo que pude imaginar. Gracias, gracias e infinitamente gracias. Me han salvado de volver a caer internada, porque estaba nuevamente cayendo en un pozo. Y ahí vi esa luz. La luz de los vuelos.

Eternamente agradecida a todos a los guías de El vuelo de la mariposa.


Hace tres a√Īos y dos meses que desde que trascendi√≥ mi hijita de muerte s√ļbita, a la edad de 28 a√Īos, he vivido un infierno con internaciones y tratamiento psiqui√°trico que a√ļn continuo.

Me hab√≠a enojado mucho con Dios, porque me saturaron con frases que me hicieron mucho da√Īo lejos de consolarme. A lo largo de todo este per√≠odo, he pasado enojos y culpas, en fin un infierno.

A los dos meses creé un grupo en memoria de mi hija que ahora tiene más de seis mil miembros. Ahí descargaba todo mi enojo y todo mi dolor y muchas se identificaban con mi dolor al igual que yo con ellas.

Despu√©s empec√© a pedir todas las noches a mis maestros ascendidos que quer√≠a saber c√≥mo estaba mi hija, que quer√≠a que me hablara. S√≥lo la so√Ī√© dos veces y eso no era suficiente. Nosotras √©ramos muy unidas en todo sentido; si ella lloraba yo lloraba, si ella re√≠a yo re√≠a; ten√≠amos una simbiosis muy grande.

Despu√©s, un d√≠a, vi por segunda vez la pel√≠cula Nuestro Hogar de C√°ndido Xavier. Tambi√©n vi a las madres y otra pel√≠cula que se llama La vida contin√ļa tambi√©n de √©l. Y ah√≠ empec√© a pedir m√°s todav√≠a, con desesperaci√≥n digamos.

Y nada sucedía, hasta que un día me uní, y no sé por qué, a un grupo que se llama El vuelo de la mariposa, y ahí leí un comentario y pregunté que qué se necesitaba para hacer los vuelos y Faty me ayudó rapidísimo para hacerme una cuenta por Skype y ahí empecé, mi vida cambió.

Creo que fue en los primeros d√≠as de diciembre que empec√© con los vuelos y pude conectarme con mi amada hija. La vi radiante, feliz y llena de luz en un templo al lado de Jes√ļs y el padre P√≠o. Yo estaba muy emocionada y ella me dec√≠a ¬°ay m√°! no sufras m√°s por m√≠. Yo estoy bien, me dec√≠a, estoy feliz ma ac√°. Pero yo te extra√Īo hija. Y yo lloraba y ella me dec√≠a: mam√° cada vez que me recuerdes yo estoy a tu lado siempre. Yo te cuido ma, a vos, a mis hermanos y a mi hijita. No sufras m√°s ma. Nos abrazamos en un abrazo eterno que no quer√≠a dejarla y cuando termin√≥ el vuelo y ten√≠amos que regresar. Yo no quer√≠a dejarla, quer√≠a quedarme junto a ella. Se respiraba mucha paz, mucha luz, pero ella me hac√≠a se√Īas con la mano: vete ma, ve. Pero hija yo me quiero quedar con vos. No, ma, ten√©s que volver. Si siempre estoy a tu lado. Y bueno, me alejaba y me daba la vuelta y ella me hac√≠a se√Īas con la mano como diciendo vete ma. Y luego la vi alej√°ndose en la luz.

Regres√© renovada, m√°s tranquila, m√°s relajada. Publiqu√© mi testimonio en mi grupo y el grupo se revolucion√≥, todas quieren saber c√≥mo es y yo las quiero ayudar, porque si me hizo bien a m√≠, tambi√©n puedo ayudar a otras y creo que √©sa es ahora es mi misi√≥n. Si bien en el grupo hago dise√Īos de fotos que les regalo con mucho amor, esto que me est√° pasando me supera.

Un d√≠a, en otro vuelo, llev√© mensajes y con la ayuda de la gu√≠a llevamos a cuatro personas a la luz. Y me siento bien en poder ayudar a otras mam√°s o dem√°s personas que sufren como sufr√≠ yo estos tres a√Īos y dos meses. Viv√≠ el infierno terrenal, desde su partida hasta que empec√© con los vuelos y a√ļn sigo haci√©ndolos.

Felicito a José Luis de la Rica por haber sido el mentor de los vuelos. Me siento muy agradecida y llena de amor en mi corazón.

Ahora, con mi Tita, tenemos una misión en ayudar a otras personas que están en el azul, ella desde allá y yo desde acá.

Los vuelos me han unido a mi hija mucho más de lo que pude imaginar. Gracias, gracias e infinitamente gracias. Me han salvado de volver a caer internada, porque estaba nuevamente cayendo en un pozo. Y ahí vi esa luz. La luz de los vuelos.

Eternamente agradecida a todos a los guías de El vuelo de la mariposa.

Marisa: Relato de vuelo Juliano: Relato de vuelo